Es recomendable hacer un render como parte del proceso de diseño arquitectónico, para darse una idea lo más cercana posible a la realidad de cómo quedará un espacio o edificio cuando ya construido.

Al poder visualizar un espacio o, edifico o lugar en un render se evitan gastos innecesarios durante la obra, ya que el render ayuda en el proceso de toma de decisiones de proyecto.

El cliente será capaz de observar los materiales, colores y la organización de los espacios antes de comenzar la obra de construcción, lo que le ahorrará tiempo y dinero decidiendo previamente cómo será la disposición del espacio, colores a usar, materiales, marcas, equipo y mobiliario.

Primeramente, se debe contar con planos arquitectónicos (plantas, cortes y fachadas) detallados y bien dibujados de lo que se desee renderizar. Estos serán levantados en un modelo 3D, que posteriormente será procesado en un software de renderizado (3D STUDIO MAX, SKETCHUP, CINEMA 4D, MAYA, RHINOCEROS, LUMION, REVIT, ENTRE OTROS) donde se añaden luces (natural y artificial), materiales, mobiliario y equipo.

Se requiere un equipo de escritorio (PC) para renderizar con características especiales como son: un mínimo de 4GB de RAM, deseable entre 8-16 GB; una tarjeta de video (GPU) NVIDA Quadro GP100, contar con un monitor HD y un disco duro de mínimo 1 TB de almacenamiento, características que los equipos comerciales no permiten reunir tan fácilmente. Es mejor contar con un gabinete armado con las características deseadas de acuerdo al software usado para renderizar.

Todo esto es costoso, pues adquirir un equipo de estos asciende los 30,000 de inversión, además de la capacitación previa requerida para manejar en un nivel intermedio o avanzado alguno o algunos de los programas de renderizado existentes, lo que supone además una inversión de tiempo y dinero en clases.

Es mejor contratar a un profesional de renderización que cuenta con una PC con las características mínimas requeridas para generar renders y que además está adecuadamente capacitado para ello. En PROCCSA contamos con personal altamente capacitado para este tipo de trabajos.

Un arquitecto, diseñador de interiores para poder hacerlo parte de su proceso de diseño y mostrarlo a sus propios clientes, lo que traduce en concretar proyectos y trabajo donde contraten sus servicios. Lo puede requerir también algún profesionista relacionado con el sector de la construcción.

Un render puede ser usado también por alguna persona que no se dedique a la construcción, pero que en un momento requiera remodelar o construir algún edificio o espacio arquitectónico para que pueda tomar decisiones sobre su proyecto de manera más. El render facilita este proceso ahorrando tiempo y dinero y ayudando a decidir previamente sobre el proyecto arquitectónico a construir.

Dependiendo del nivel de detalle que requieran y de las necesidades del cliente un render con una calidad mínima deseable puede estar listo de tres días hasta quince. Por razones obvias un render al que se dedica más tiempo tendrá una detalle y cercanía a la realidad mayor.

Si, de hecho se recomienda que el cliente esté al tanto del proceso y observe las imágenes durante el proceso, el número de veces lo establece el renderista y el cliente antes de comenzar a trabajar. Se recomienda que estas imágenes sean en baja resolución pues son correcciones del render final. En ellas se ven detalles de iluminación y se pueden colocar mobiliario y equipo especiales de alguna marca específica así como colores y materiales específicos en el espacio que se visualice.

Mientras más correcciones y vistas previas se hagan el costo del render aumenta, ya que ello requiere más tiempo de trabajo.

Un renderista cuenta con una librería propia de mobiliario 3D y texturas de materiales que se pueden adaptar a las necesidades de los clientes tanto en colores como en tamaños y texturas.

Depende del detalle que se le dé al render, así como el tiempo de entrega que se tenga para terminarlo (lo cual está determinado por el cliente)

es el costo que la imagen renderizada. Mientras mayor calidad y detalle se requiera en una imagen o imágenes, el costo aumenta.

No siempre el renderista cuenta con todas las marcas de mobiliario y equipo del mercado para incluir en sus renders; algunas veces el mismo las genera desde cero modelándolas en 3D o las puede comprar en alguna página de internet especializada para poder bajar el archivo 3D en el formato deseado. En este caso el costo del render aumenta, ya sea por la cantidad de trabajo extra para el renderista o por la compra de algún mobiliario o equipo 3D previamente modelado

No hay un mínimo, ya que depende de que se quiera visualizar, se pueden hacer un solo render si así se desea, pero si es un espacio muy grande, se recomiendan 3 imágenes como mínimo para ver tres perspectivas distintas que abarquen todo.

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